domingo, 1 de junio de 2008

VERÓNICA DE ANDRÉS



Francisco querido:

Desde el primer día que te conocí, percibí tu enorme grandeza, y tu fineza de espíritu.
Tus cualidades personales, tu sonrisa y tu aliento, me animaron a aceptar el desafío de preparar, por primera vez, mis cursos de autoestima, en francés! Como sabes, habitualmente lo hacía en inglés o español, y mi francés, estaba un poco dormido y olvidado... Sin embargo, tú me diste la Confianza para hacerlo, y tu energía positiva me contagió, y me animé a preparar aquel curso...para tí!

Fue un enorme placer, volver a hablar en francés, el idioma del corazón, acerca de los temas que me apasionan.
Fuiste capaz de crear ese ambiente cálido y continente, que me permitió dar lo mejor de mí, en aquella oportunidad.
Y luego, nuestra amistad profesional fue creciendo, los cursos continuaron, y tú fuiste un maravilloso compañero, que me brindó todo, para que yo pudiera nuevamente y cada vez, dar lo mejor de mí. Esto es lo que yo llamo, ser un verdadero Maestro.
Gracias por haber estado en mi camino, estás por siempre en mi corazón. Cuenta conmigo siempre.

Un gran abrazo, de tu amiga y colega.

Verónica








ñlkjñj

ñkjkñj

No hay comentarios: